{"id":934,"date":"2013-09-19T17:45:46","date_gmt":"2013-09-19T17:45:46","guid":{"rendered":"http:\/\/lafabricadelterror.com\/?p=934"},"modified":"2013-09-19T17:45:46","modified_gmt":"2013-09-19T17:45:46","slug":"el-cine-espanol-no-es-cosa-de-brujas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/lafabricadelterror.com\/index.php\/2013\/09\/19\/el-cine-espanol-no-es-cosa-de-brujas\/","title":{"rendered":"El cine espa\u00f1ol no es cosa de brujas"},"content":{"rendered":"<p>EL CINE ESPA\u00d1OL NO ES COSA DE BRUJAS es un excelente art\u00edculo de Javier Pulido (<a href=\"https:\/\/twitter.com\/javipulido\" target=\"_blank\">@javipulido<\/a>) publicado en el diario online <a href=\"http:\/\/www.eldiario.es\/cultura\/cine\/cine_espanol-cosa_de_brujas_0_176733061.html\" target=\"_blank\">ElDiario.es<\/a>, bajo licencia Creative Commons.<\/p>\n<p>Pod\u00e9is leer el art\u00edculo completo en el propio diario o bien aqu\u00ed mismo.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/www.eldiario.es\/cultura\/cine\/cine_espanol-cosa_de_brujas_0_176733061.html\">http:\/\/www.eldiario.es\/cultura\/cine\/cine_espanol-cosa_de_brujas_0_176733061.html<\/a><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<h2><strong>El cine espa\u00f1ol no es cosa de brujas<\/strong><\/h2>\n<p><strong>La censura, la cerraz\u00f3n de la industria y, en ocasiones, el desconocimiento del acervo cultural, han impedido que en el cine fant\u00e1stico haya explotado hasta la fecha nuestro rico imaginario de mitos y leyendas.<\/strong><\/p>\n<p>Cuentan las leyendas locales que en las cuevas de la peque\u00f1a poblaci\u00f3n navarra de Zugarramurdi las brujas del lugar sol\u00edan celebrar paganos akelarres en los que se rend\u00eda culto al diablo. De este hilo, convenientemente tuneado, ha partido \u00c1lex de la Iglesia para urdir el argumento de su \u00faltima pel\u00edcula \u2013 Las brujas de Zugarramurdi se estrena en la secci\u00f3n oficial del Festival de Cine de San Sebasti\u00e1n, aunque fuera de concurso-, que podr\u00eda reconciliar a nuestro cine con una de sus carencias end\u00e9micas: \u00bfpor qu\u00e9 apenas se ha explotado el rico imaginario de seres fant\u00e1sticos y leyendas de los diferentes pueblos de Espa\u00f1a en la gran pantalla? &#8220;El cine espa\u00f1ol de g\u00e9nero se ha remitido poco y mal a todo un acervo antropol\u00f3gico y cultural cuyas posibilidades s\u00ed han sabido explorar con poder de sugesti\u00f3n nada desde\u00f1able otras expresiones del fant\u00e1stico como el periodismo sobre temas sobrenaturales, v\u00e9ase el programa televisivo Cuarto Milenio&#8221;, explica Diego Salgado, cr\u00edtico de Dirigido por y Miradas de cine.<\/p>\n<p>Aunque algunas de estas leyendas y mitos se repiten, con matices, en diferentes regiones, la suma y mezcla de culturas a lo largo de siglos ha propiciado un fascinante bestiario &#8220;marca Espa\u00f1a&#8221; que brinda inmensas posibilidades cinematogr\u00e1ficas. En las filas del fant\u00e1stico espa\u00f1ol han militado muertos vivientes, hombres-lobo y vampiros de diversa factura, pero de inspiraci\u00f3n claramente for\u00e1nea. Pocas veces se ha apostado por la cantera para llevar a la gran pantalla mitos tan fascinantes como la G\u00fcestia, ese cortejo f\u00fanebre de almas en pena que vaga en procesi\u00f3n durante las noches brumosas. Tampoco hemos tenido noticias cinematogr\u00e1ficas del Basajaun, el peludo se\u00f1or de los bosques al que muchos apodan como el yeti vasco, ni se han aprovechado las evocadoras posibilidades de aquella cueva de Salamanca donde, seg\u00fan las leyendas transmitidas de generaci\u00f3n en generaci\u00f3n, el mismo Satan\u00e1s imparti\u00f3 magisterio.<\/p>\n<p>Como ya le sucediera a corrientes literarias como el romanticismo, el g\u00e9nero fant\u00e1stico tard\u00f3 d\u00e9cadas en asentarse en el cine espa\u00f1ol. La presencia de la Iglesia en los distintos organismos censores que proliferaron durante el franquismo margin\u00f3 mitos y leyendas profanas en detrimento de un tipo de cine m\u00edstico y piadoso, cuyo m\u00e1ximo exponente fueron pel\u00edculas como Marcelino Pan y Vino (Ladislao Vajda, 1955), o directamente ex\u00f3tico, con t\u00edtulos como Yebala (Javier de Rivera, 1946) y Cuentos de la Alhambra (Flori\u00e1n Rey, 1950). Se permiti\u00f3 la presencia puntual de alguna criatura del averno en la pantalla, s\u00ed, pero siempre en comedias intrascendentes de marcado fondo moralista, como El diablo toca la flauta (Jos\u00e9 Mar\u00eda Forqu\u00e9, 1954). Al final, el demonio de turno -convenientemente antropomorfizado- acababa mordiendo el polvo o contribuyendo a la redenci\u00f3n moral del personaje al que hab\u00eda embaucado con sus malas artes.<\/p>\n<p>Paul Naschy y Amando de Ossorio, entre otros pioneros del cine de terror espa\u00f1ol, intentaron imprimir un sabor local al boom del cine del g\u00e9nero que auspiciaron y promovieron durante los a\u00f1os 60 y 70, pero se toparon una y otra vez con el muro de la censura y la industria. El celeb\u00e9rrimo hombre lobo creado por el primero ten\u00eda que haber nacido en Asturias y llamarse Luis Huidobro, pero acab\u00f3 adoptando el ex\u00f3tico nombre de Waldemar Daninsky y aullando por tierras muy alejadas de la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica; una condici\u00f3n de obligado cumplimiento si quer\u00eda que la pel\u00edcula se estrenara en suelo espa\u00f1ol. Delirios censores aparte, estos cineastas siempre jugaron con el enemigo en casa. Jordi Grau es uno de los supervivientes de la llamada &#8220;edad de oro del cine de terror espa\u00f1ol&#8221;, gracias a t\u00edtulos como No profanar el sue\u00f1o de los muertos y Ceremonia sangrienta. Cuando echa la vista atr\u00e1s, asegura que buena parte de culpa de la ausencia de la tradici\u00f3n local en el g\u00e9nero se debe a la actitud de unos productores m\u00e1s pendientes de expoliar tendencias de \u00e9xito que de rebuscar en su propia cultura para encontrar la inspiraci\u00f3n, &#8220;que probablemente desconoc\u00edan&#8221;. Un discurso que Salgado comparte a grandes rasgos, aunque ampliando el foco: &#8220;No han abundado entre nuestros guionistas y realizadores discursos con solidez intelectual sobre el sentido del fant\u00e1stico, que tanto debe a las tensiones entre lo nuevo y lo viejo, entre la luz de lo ilustrado y el oscurantismo secular, entre nuestro entorno y nuestro tiempo cotidianos y aquellos, tenebrosamente familiares pese a no poder mensurarlos, que solo atinamos a vislumbrar por el rabillo del ojo&#8221;.<\/p>\n<p>El c\u00edrculo se cierra con un tercer elemento bastante m\u00e1s dif\u00edcil de cuantificar, que el escritor estadounidense H.P. Lovecraft supo condensar tan bien en El horror en la literatura: &#8220;En las razas latinas hay un componente fundamental de racionalidad que niega incluso a sus m\u00e1s extra\u00f1as supersticiones&#8221;. O lo que es lo mismo, padecemos una falta de autoestima cultural end\u00e9mica que nos hace despreciar sistem\u00e1ticamente nuestro legado al tiempo que exaltamos el ajeno. Varias generaciones de espectadores han disfrutado con las encarnaciones hollywoodienses del hombre del saco (desde Freddy Krueger a la aterradora criatura de Jeepers Creepers), pero probablemente desconozcan las variantes regionales del mito con las que se ha atemorizado a los ni\u00f1os espa\u00f1oles durante siglos: el Bute -en Andaluc\u00eda-, el t\u00edo La\u00edn -en Murcia- o la Guaxa asturiana. A Amando de Ossorio siempre se le cerraron las puertas cuando quiso vender los guiones sobre milenarias leyendas gallegas como la Santa Compa\u00f1a, pero no tuvo demasiado problema para financiar proyectos basados en mitos germ\u00e1nicos como la sirena Lorelei. No tuvo m\u00e1s suerte con el cambio de R\u00e9gimen y el fin de la censura. Hasta el fin de sus d\u00edas trat\u00f3 de conseguir, en vano, que alguna compa\u00f1\u00eda se interesase en sus guiones inspirados en motivos tan fascinantes como las meigas. Maniatados como estaban, los cineastas espa\u00f1oles del momento s\u00f3lo pod\u00edan estrujarse los sesos en busca de soluciones tan ingeniosas como El bosque del lobo (Pedro Olea, 1970). Este cl\u00e1sico del cine espa\u00f1ol part\u00eda de un hecho real envuelto en mil leyendas, la historia de Benito Freite, buhonero cuyos ataques epil\u00e9pticos se confund\u00edan con una maldici\u00f3n licantr\u00f3pica, para reflexionar honda y amargamente sobre las supersticiones y miedos de la Espa\u00f1a rural.<\/p>\n<p><strong>Persiguiendo a B\u00e9cquer<\/strong><\/p>\n<p>El mismo Amando de Ossorio, consumado experto en mezclar referentes locales y universales para armar irresistibles pastiches pop, se empap\u00f3 de leyendas de B\u00e9cquer como El Monte de las \u00e1nimas para dise\u00f1ar el aspecto de sus caballeros templarios, andrajosos espectros que se perpetuaron durante cuatro pel\u00edculas y que le concedieron fama internacional y cari\u00f1o eterno entre los aficionados al fant\u00e1stico. Su denodado esfuerzo apenas encontr\u00f3 eco en la industria. Y es que B\u00e9cquer, y su brumoso inventario de seres sobrenaturales, sigue siendo una de las asignaturas pendientes del cine espa\u00f1ol. Naschy empe\u00f1\u00f3 hasta la camisa para sacar adelante La cruz del diablo (John Gilling, 1975), que fund\u00eda tres de las leyendas m\u00e1s populares del autor sevillano: El miserere, El monte de las \u00e1nimas y La cruz del diablo. Naci\u00f3 como una propuesta ambiciosa, para cuyos papeles principales se pens\u00f3 en el d\u00fao diab\u00f3lico de la Hammer: Christopher Lee y Peter Cushing. Sin embargo, las diferencias creativas entre Naschy y el director granadino Juan Jos\u00e9 Porto acabaron desvirtuando el proyecto, que lleg\u00f3 a la gran pantalla ya muy descafeinado y totalmente alejado de la idea original.<\/p>\n<p>El mismo Porto, con la ayuda de Juan T\u00e9bar y Pedro Olea, persever\u00f3 alg\u00fan tiempo despu\u00e9s en su empe\u00f1o de inmortalizar en celuloide la obra de B\u00e9cquer, pero el gui\u00f3n duerme el sue\u00f1o de los justos varias d\u00e9cadas despu\u00e9s. La m\u00e1s reciente tentativa de resucitar para la gran pantalla al autor de El cristo de la Calavera tambi\u00e9n llevaba su firma y, de nuevo, no parece haber llegado a buen puerto. En 2011, algunos medios locales anunciaban el inminente rodaje de El huesped de las tinieblas, un at\u00edpico biopic de B\u00e9cquer para el que se pens\u00f3 en contactar, en calidad de productor y guionista, con el mism\u00edsimo Tom Cruise. Nada se ha vuelto a saber de este proyecto que cuenta con un precedente igual de at\u00edpico: El hu\u00e9sped de las tinieblas (Antonio del Amo, 1948), una atrevida biograf\u00eda de Gustavo Adolfo B\u00e9cquer plagada de licencias on\u00edricas. M\u00e1s all\u00e1 de gui\u00f1os puntuales -como el de Jaime de Armi\u00f1\u00e1n en La hora bruja (1985)-, las adaptaciones m\u00e1s fieles de B\u00e9cquer no se han visto en cine, sino en televisi\u00f3n. Cuentos y leyendas, el programa con el que TVE dio a conocer a los espectadores cl\u00e1sicos de la literatura entre 1968 y 1976, emiti\u00f3 notables versiones de Maese P\u00e9rez el organista y La promesa.<\/p>\n<p><strong>El exorcismo de Pl\u00e1cido<\/strong><\/p>\n<p>La celebrada nueva hornada de terror espa\u00f1ol muy poco tiene que ver con las artesanales muestras de g\u00e9nero que abundaron hace ya m\u00e1s de cuatro d\u00e9cadas. Para empezar, realizadores como Juan Carlos Medina -director de Insensibles (2013)- han dado, o est\u00e1n a punto de hacerlo, el paso a Hollywood, cuando no asimilado de forma natural sus preceptos. As\u00ed las cosas, \u00bfcabe hablar ya de cine fant\u00e1stico espa\u00f1ol en propiedad? &#8220;Pienso que, a partir del a\u00f1o 2000, una generaci\u00f3n de j\u00f3venes realizadores se atreve a abordar el terror como subg\u00e9nero fant\u00e1stico desde una perspectiva m\u00e1s abierta y de acuerdo con las se\u00f1as can\u00f3nicas o tradicionales, comprensibles para un p\u00fablico global. Con el nuevo milenio, lo que se conoce como &#8216;cine espa\u00f1ol&#8217; empieza a dejar de serlo cuando el espectador de cualquier pa\u00eds reconoce los c\u00f3digos de diferentes g\u00e9neros en nuestro cine. Nombres como Amen\u00e1bar ( Tesis, Los Otros), Juan Antonio Bayona ( El orfanato), Juan Carlos Fresnadillo ( 28 semanas despu\u00e9s) y Jaume Balaguer\u00f3 ( Fr\u00e1giles y la trilog\u00eda REC) han elevado este g\u00e9nero a la categor\u00eda de calidad art\u00edstica apreciable por audiencias (y mercados) internacionales&#8221;, explica Antonio S\u00e1nchez-Escalonilla, profesor de Gui\u00f3n Audiovisual en la Universidad Rey Juan Carlos. En una l\u00ednea similar, Juan Mart\u00ednez Moreno, director de Lobos de Arga (2011), expone:&#8221;Es cierto que \u00faltimamente hay una tendencia a &#8220;americanizar&#8221; las pel\u00edculas, imagino que por razones puramente comerciales, por querer hacerlas m\u00e1s accesibles al p\u00fablico. Adem\u00e1s, me da la impresi\u00f3n de que la educaci\u00f3n audiovisual de las nuevas generaciones de directores est\u00e1 basada en ese modelo americano, o en el asi\u00e1tico&#8221;.<\/p>\n<p>En algunos casos, esta influencia de Hollywood se ha combinado con un humor costumbrista, muy de tebeo, y un hiperrealismo sucio, cercano al esperpento valleinclanesco, que ha dado lugar, en palabras de S\u00e1nchez-Escalonilla, a &#8220;una mezcla entre Pl\u00e1cido y El Exorcista&#8221; en pel\u00edculas como El d\u00eda de la bestia, pero tambi\u00e9n a una suerte de negr\u00edsima Rue del Percebe -los momentos m\u00e1s c\u00f3micos de la trilog\u00eda REC-. Con su cat\u00e1logo de ni\u00f1as pose\u00eddas y odios ancestrales entre amigos y vecinos, cierto fant\u00e1stico espa\u00f1ol ha contribuido a revitalizar la memoria de la Espa\u00f1a m\u00e1s negra; una v\u00eda que han explorado producciones recientes, como O Ap\u00f3stolo (Fernando Cortizo, 2012) o la citada Lobos de Arga. &#8220;Simplemente me plante\u00e9 crear una historia basada en el modelo del cine cl\u00e1sico de g\u00e9nero, las pel\u00edculas de la Universal, o de la RKO. Al situarla en Espa\u00f1a, creo que el \u00fanico sitio que queda en el que todav\u00eda existe esa tradici\u00f3n &#8220;m\u00e1gica&#8221; es Galicia. All\u00ed el contacto con lo &#8216;sobrenatural&#8217; no forma parte del pasado, sigue estando presente, y adem\u00e1s est\u00e1n orgullosos de ello. Y me pareci\u00f3 el marco perfecto para la historia&#8221;, se\u00f1ala Mart\u00ednez Moreno.<\/p>\n<p>De esta nueva mixtura entre mitos universales y acervo local puede germinar una rama del fant\u00e1stico espa\u00f1ol que actualice para las nuevas generaciones los mitos y leyendas transmitidos oralmente y en voz baja a la luz de hogueras. Paco Plaza lo logr\u00f3 en Romasanta (2004), pel\u00edcula basada en la historia real del sacamantecas Manuel Blanco Romasanta, que all\u00e1 por el siglo XIX confes\u00f3 -aduciendo que un maleficio le convert\u00eda en lobo- haber matado a trece personas y utilizar su grasa para hacer jab\u00f3n. El dilema que plantea Plaza -\u00bfcu\u00e1l es la verdadera naturaleza de este Romasanta: hombre-lobo u homicida?- sirve de ajuste de cuentas con los monstruos, imaginados o no, que aterrorizaron a nuestros ancestros, y les acerca a las generaciones de espectadores que s\u00f3lo han experimentado miedo enfrentados en soledad y a oscuras a una pantalla de cine.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>EL CINE ESPA\u00d1OL NO ES COSA DE BRUJAS es un excelente art\u00edculo de Javier Pulido (@javipulido) publicado en el diario online ElDiario.es, bajo licencia Creative Commons. Pod\u00e9is leer el art\u00edculo completo en el propio diario o bien aqu\u00ed mismo. http:\/\/www.eldiario.es\/cultura\/cine\/cine_espanol-cosa_de_brujas_0_176733061.html<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_publicize_feature_enabled":true,"jetpack_social_post_already_shared":false,"jetpack_social_options":{"image_generator_settings":{"template":"highway","default_image_id":0,"font":"","enabled":false},"version":2},"jetpack_post_was_ever_published":false},"categories":[4],"tags":[],"class_list":["post-934","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-panorama"],"jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/lafabricadelterror.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/934","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/lafabricadelterror.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/lafabricadelterror.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lafabricadelterror.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/lafabricadelterror.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=934"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/lafabricadelterror.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/934\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/lafabricadelterror.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=934"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/lafabricadelterror.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=934"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/lafabricadelterror.com\/index.php\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=934"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}