{"id":426,"date":"2011-10-05T07:52:20","date_gmt":"2011-10-05T07:52:20","guid":{"rendered":"http:\/\/lafabricadelterror.com\/?page_id=426"},"modified":"2011-10-05T07:52:20","modified_gmt":"2011-10-05T07:52:20","slug":"los-comienzos-del-cine-de-terror-espanol","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/lafabricadelterror.com\/index.php\/laboratorio\/publicaciones\/los-comienzos-del-cine-de-terror-espanol\/","title":{"rendered":"Los comienzos del cine de terror espa\u00f1ol"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">El cine de terror espa\u00f1ol existe. Sin duda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero aunque existe, y goza de buena salud, es relativamente joven en comparaci\u00f3n con otras cinematograf\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siendo el terror un g\u00e9nero que busca la respuesta impactada, inquieta y temerosa del p\u00fablico, y estando habitualmente ligado al concepto del fant\u00e1stico, a pesar de su universalidad, en Espa\u00f1a llega tarde. O quiz\u00e1 por eso, por la falta de universalidad tradicional en este pa\u00eds. Porque la explicaci\u00f3n la encontramos claramente en dos conceptos muy reconocibles: el eterno aspecto represor y, como respuesta, el sempiterno raciocinio del espa\u00f1olito de a pie. Esto al menos hasta que la sociedad espa\u00f1ola se ha liberado en todos los sentidos y el cine se ha desprejuiciado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde los tiempos de la inquisici\u00f3n, el catolicismo ha controlado la cultura espa\u00f1ola. Y por ende el concepto de lo oculto, de lo desconocido, del mal. Porque no pod\u00eda haber m\u00e1s mal que aquellos identificados por las sagradas escrituras. Cuesti\u00f3n esta despu\u00e9s mantenida por el nacionalcatolicismo hasta hace pocas d\u00e9cadas. Por tanto un universo compuesto por asesinos, vampiros, fantasmas o muertos vivientes no pod\u00eda caber en el glorioso imperio espa\u00f1ol. Desde esa mentalidad es algo del todo rechazable por subversivo y, claro, el terror, el fant\u00e1stico, por naturaleza es subversivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta cuesti\u00f3n afecta al cine y tambi\u00e9n a la literatura de lo terror\u00edfico, y no digamos al teatro, formato casi inexistente. Mientras que en los pa\u00edses anglosajones y europeos el g\u00e9nero terror\u00edfico se desarrolla, en Espa\u00f1a todo llega tarde. Cierto que en literatura encontramos fantasmas en textos de Lope de Vega (&#8220;La posada del mal hospedaje&#8221; de 1604) o en Torres Villarroel (&#8220;La casa de los duendes&#8221; de 1742) y que lo extraordinario impera en B\u00e9cquer y sus &#8220;Leyendas&#8221; (1858-1865), pero a nivel cuantitativo lo fant\u00e1stico se prodiga menos que en otros pa\u00edses.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo mismo ocurre al principio con el cine espa\u00f1ol con el terror y la fantas\u00eda: por un lado no bebe de las fuentes literarias aut\u00f3ctonas y por otro no evoluciona ni establece una clara conexi\u00f3n con el desarrollo de las cinematograf\u00edas m\u00e1s pr\u00f3ximas. V\u00e9ase al respecto el fantastique de serial en Francia y el Expresionismo en Alemania.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cierto es que aunque el g\u00e9nero no se prodiga en los comienzos, a la par que en otros pa\u00edses, s\u00ed que existen unos elementos aislados que pueden indicar, teniendo en cuenta lo confuso e invisible de los comienzos de cualquier cinematograf\u00eda y m\u00e1s de la espa\u00f1ola, cu\u00e1les son las primeras pel\u00edculas de terror del cine espa\u00f1ol.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Enuncia \u00c1ngel Sala en su estudio sobre el fant\u00e1stico espa\u00f1ol que &#8220;El cine espa\u00f1ol y por ende, el cine fant\u00e1stico espa\u00f1ol, naci\u00f3 en Catalu\u00f1a&#8221;, algo que yo suscribo. Porque es el realizador de la imprescindible &#8220;El hotel el\u00e9ctrico&#8221; (1905), Segundo de Chom\u00f3n, el responsable de los primeros ejercicios f\u00edlmicos, tambi\u00e9n fant\u00e1sticos, lo que ha sido llamado como fantasmagor\u00edas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se considera la primera pel\u00edcula de g\u00e9nero fant\u00e1stico en el cine espa\u00f1ol la adaptaci\u00f3n del cuento &#8220;Pulgarcito&#8221; (1905) atribuida a Segundo de Chom\u00f3n. Para m\u00ed este &#8220;Pulgarcito&#8221; es el primer claro acercamiento al terror, ya que no creo que exista algo m\u00e1s terrible que la violencia y el bestialismo presente en los cuentos de Perrault.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque si queremos se\u00f1alar una primera pel\u00edcula terror\u00edfica como tal, a\u00fan no circunscrita al g\u00e9nero como lo conocemos hoy, tenemos que sin duda apuntar hacia &#8220;El otro&#8221; (1919, Joan Mar\u00eda Codina y Eduardo Zamacois), una historia de paranoia y superstici\u00f3n en toda regla, que contiene las claves b\u00e1sicas del cine de horror.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A &#8220;El otro&#8221; le siguen cronol\u00f3gicamente t\u00edtulos como &#8220;El espectro del castillo&#8221; (1920, Aurelio Sidney) y sobre todo, &#8220;Fue una pesadilla&#8221; (1925, Miguel Ballesteros), una historia de enterrados vivos, necrofilia y maldiciones gitanas. De igual modo dos respuestas al expresionismo alem\u00e1n: &#8220;La bruja&#8221; (1923, Maximiliano Thous), una adaptaci\u00f3n de la zarzuela de Carri\u00f3n y Chap\u00ed en tiempos silentes, donde se rinde homenaje a &#8220;El gabinete del doctor Caligari&#8221; (1920, Robert Wiene); y &#8220;M\u00e1s all\u00e1 de la muerte&#8221; (1925), adaptaci\u00f3n de un texto de Benavente que rueda Benito Perojo tras venir de Par\u00eds, como respuesta al &#8220;Doctor Mabuse&#8221; (1921, Fritz Lang).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Curiosamente, con la llegada del sonoro el g\u00e9nero se desarrolla menos, pudi\u00e9ndose se\u00f1alar escasos t\u00edtulos en tiempos de la Rep\u00fablica, si acaso la curiosa parodia &#8220;Una de miedo&#8221; (1935, Eduardo Garc\u00eda Maroto), donde aparec\u00edan esqueletos cantantes y una especie de Frankenstein llamada El Karloff, sin duda un homenaje a la Universal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tras la Guerra Civil, un nuevo par\u00f3n, hasta que van apareciendo diferentes t\u00edtulos precursores del boom del terror en Espa\u00f1a de finales de los sesenta del siglo pasado. Entre estos precursores, una pel\u00edcula de Serrano de Osma con fantasmas y necrofilia conceptual, &#8220;La sirena negra&#8221; (1947), y, sobre todo el cl\u00e1sico de Edgar Neville, &#8220;La torre de los siete jorobados&#8221; (1944), t\u00edtulo con el que comenzamos un repaso por los momentos m\u00e1s importantes que inician el g\u00e9nero de terror en Espa\u00f1a tal y como lo conocemos hoy d\u00eda:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1944. Se estrena en Espa\u00f1a &#8220;La torre de los siete jorobados&#8221; dirigida por Edgar Neville. Basada en la novela de Carrere, escrita en 1924, se articula esta joya que combina costumbrismo madrile\u00f1o con aspectos fantasmales y expresionistas en la l\u00ednea de Robert Wiene, Fritz Lang y Murnau. Una sugestiva propuesta que muestra un mundo oculto a partir de la existencia de una torre invertida en el subsuelo de Madrid. Contiene cr\u00edmenes y un sorprendente fantasma tuerto que le acercan al mundo del horror. Es posible que estemos hablando de un fant\u00e1stico nacional en estado puro, que despu\u00e9s lamentablemente no ha sido continuado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1958. Se estrena en Alemania la coproducci\u00f3n entre Suiza, Alemania y Espa\u00f1a, &#8220;El Cebo&#8221; dirigida por Ladislao Vajda. &#8220;El cebo&#8221; presenta probablemente el primer psychokiller del cine espa\u00f1ol, un asesino que ofrece dulces a los ni\u00f1os, en la tradici\u00f3n del hombre del saco. Es la historia de un ogro infantiloide, realmente escabrosa, en la l\u00ednea de &#8220;M, El vampiro de Dusseldorf&#8221; (1931, Fritz Lang), que presenta un hombre dominado por su madre, antes de que Alfred Hitchcock rodase &#8220;Psicosis&#8221; (1960). Otras coproducciones espa\u00f1olas que tocan lo terror\u00edfico tras &#8220;El cebo&#8221; ser\u00e1n las muy estimables &#8220;Horror&#8221; (1963, Alberto de Martino) y, sobre todo, &#8220;Terror en el espacio&#8221; (1955, Mario Bava), el claro antecedente de &#8220;Alien&#8221; (1979, Ridley Scott). Otra coproducci\u00f3n espa\u00f1ola a destacar es &#8220;El coleccionista de cad\u00e1veres&#8221; (1967, Santos Alcocer), no tanto por su calidad como por tener en el reparto al gran Boris Karloff.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1962. Se estrena en Espa\u00f1a &#8220;Gritos en la noche&#8221; de Jes\u00fas Franco. &#8220;Gritos en la noche&#8221; puede considerarse el antecedente m\u00e1s claro del terror espa\u00f1ol tal y como despu\u00e9s se desarrolla como ciclo. La pel\u00edcula mezcla horror, melodrama, clasicismo, casticismo y una est\u00e9tica a caballo entre el expresionismo alem\u00e1n y las monsters movies de la Universal. Realmente interesante, presenta el personaje de un mad doctor, Orloff, que despu\u00e9s tendr\u00e1 continuidad en otros films de Franco. Precisamente Jess, Jes\u00fas, Franco hab\u00eda ofrecido ya un interesante acercamiento a la iconograf\u00eda del terror g\u00f3tico, aunque dentro del prisma de la parodia, con &#8220;Tenemos 18 a\u00f1os&#8221; (1959), donde Antonio Ozores emula a Dr\u00e1cula, Usher o Jack el destripador. Estrenada dos a\u00f1os despu\u00e9s de &#8220;Gritos en la noche&#8221; nos encontramos tambi\u00e9n con un buen antecedente del terror espa\u00f1ol, &#8220;Ella y el miedo&#8221; (1964), una estimable pel\u00edcula de un director que ser\u00e1 parte activa e indispensable del g\u00e9nero en Espa\u00f1a, Le\u00f3n Klimowsky.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1968. Se estrena en Espa\u00f1a &#8220;La marca del hombre lobo&#8221; de Enrique Eguiluz. Con &#8220;La marca del hombre lobo&#8221; podemos hablar del nacimiento de un ciclo f\u00edlmico y un g\u00e9nero en sentido estricto. Hasta entonces las historias que se acercaban al horror en el cine espa\u00f1ol estaban tamizadas por filtros dram\u00e1ticos o costumbristas, como minimizando el sentido de lo extraordinario en un lugar y una idiosincrasia como la espa\u00f1ola. &#8220;La marca del hombre lobo&#8221; no tiene complejos o tamices para abordar una historia de vampiros y hombres lobo, se acerca al g\u00e9nero sin tapujos en la l\u00ednea clara de las monster movies de la Universal e incorporando algunos de los rasgos del cine ingl\u00e9s e italiano de los a\u00f1os sesenta. Con &#8220;La marca del hombre lobo&#8221; debuta un guionista\/actor, Jacinto Molina alias Paul Naschy, que se convertir\u00e1 en el aut\u00e9ntico astro del terror patrio, nace un personaje, el lic\u00e1ntropo Waldemar Daninsky, que tendr\u00e1 mucha continuidad y se inicia el cine de terror en Espa\u00f1a como g\u00e9nero en toda regla. Unos inicios del g\u00e9nero que tendr\u00e1 su c\u00e9nit popular con &#8220;La noche de Walpurgis&#8221; (1971, Leon Klimowsky), y que propiciar\u00e1 que nazcan otros terrores patrios, alguno de ellos aut\u00f3ctonos, como son los zombies-templarios de &#8220;La noche del terror ciego&#8221; (1972, Amando de Ossorio).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y estos son los or\u00edgenes del terror en Espa\u00f1a. A partir de &#8220;La marca del hombre lobo&#8221; en 1968, se desata el fen\u00f3meno. Por ejemplo, en 1972 se llegaron a rodar en Espa\u00f1a 25 pel\u00edculas de terror, un 25% de la producci\u00f3n anual de una cinematograf\u00eda tradicionalmente ligada a la comedia y ajena a la iconograf\u00eda de lo oculto y lo macabro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta producci\u00f3n tiene un punto de inflexi\u00f3n en 1973 con el estreno de &#8220;El espanto surge de la tumba&#8221; de Carlos Aured, pel\u00edcula que supone el debut en el terror de la marca Profilmes, de facto la Hammer espa\u00f1ola, que dar\u00e1 continuidad al g\u00e9nero gracias a un nombre propio como es el de Josep Antoni P\u00e9rez Giner, hombre de cine empe\u00f1ado en consolidar los g\u00e9neros m\u00e1s populares, universales, exportables y taquilleros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed hasta el d\u00eda de hoy, en el que nuestra escu\u00e1lida cinematograf\u00eda puede presumir de m\u00e1s de doscientas pel\u00edculas de terror, en las primeras d\u00e9cadas siempre relacionadas de alguna manera con lo rural, con lo costumbrista, con lo ritual, con lo aleg\u00f3rico, con lo er\u00f3tico, con lo descarnado, con lo psicotr\u00f3nico, mimetiz\u00e1ndose con lo anglosaj\u00f3n y utilizando peque\u00f1as artima\u00f1as como la doble versi\u00f3n, para resultar exportables. Y en los tiempos cercanos, un abordaje sin tapujos y complejos de mundos de fantasmas y muertos vivientes a la vuelta de cualquier esquina, m\u00e1s taquilleros, universales y exportables que nunca.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para llegar a los \u00e9xitos de &#8220;Los otros&#8221; (2001, Alejandro Amen\u00e1bar), &#8220;El orfanato&#8221; (2007, Juan Antonio Bayona) o &#8220;REC&#8221; (2007, Paco Plaza\/Jaume Balaguer\u00f3), antes se pas\u00f3 por &#8220;La residencia&#8221; (1969, Narciso Ib\u00e1\u00f1ez-Serrador), &#8220;P\u00e1nico en el Transiberiano&#8221; (1972, Eugenio Mart\u00edn), &#8220;No profanar el sue\u00f1o de los muertos&#8221; (1974, Jordi Grau) o &#8220;Mil gritos tiene la noche&#8221; (1982, Juan Piquer Sim\u00f3n).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vivo y terror\u00edficamente insano, cual muerto viviente, por tanto se mantiene el cine de terror espa\u00f1ol.<\/p>\n<p><strong>V\u00edctor Matellano<\/strong><br \/>\n<strong>Guionista, realizador y escritor cinematogr\u00e1fico.\u00a0<\/strong><strong>Ha publicado diecisiete libros entre los que se encuentran\u00a0SPANISH HORROR\u00a0y SPANISH EXPLOITATION.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El cine de terror espa\u00f1ol existe. 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